¿Son lo mismo el apego temeroso-evitativo y el apego desorganizado?

Two abstract shapes approaching and retreating

Al buscar información sobre los estilos de apego, es habitual encontrar los términos apego temeroso-evitativo y apego desorganizado utilizados como si significaran exactamente lo mismo.

Muchas páginas presentan cuatro estilos de apego adulto:

  • seguro
  • ansioso
  • evitativo-despectivo
  • temeroso-evitativo o desorganizado

Esto hace que la respuesta parezca sencilla.

Sin embargo, la psicología que existe detrás de estos términos es más compleja.

El apego temeroso-evitativo y el apego desorganizado describen experiencias que se solapan, especialmente el conflicto entre desear la cercanía y temerla. Sin embargo, surgieron de áreas diferentes de la investigación y no siempre son conceptos perfectamente intercambiables.

Idea principal

El apego temeroso-evitativo y el apego desorganizado se solapan, pero no son simplemente dos nombres para un estilo perfectamente definido.


¿Qué es el apego temeroso-evitativo?

El término apego temeroso-evitativo se utiliza principalmente al hablar de las relaciones entre adultos.

En un modelo frecuente, el apego adulto se describe mediante dos dimensiones:

  • ansiedad de apego, relacionada con la sensibilidad al rechazo, el abandono y la incertidumbre
  • evitación del apego, relacionada con la incomodidad ante la dependencia, la vulnerabilidad y la cercanía emocional

Una persona con puntuaciones altas en ambas dimensiones puede ser descrita como temerosa-evitativa.

Puede desear intensamente la conexión y, al mismo tiempo, esperar que la cercanía termine en rechazo, decepción, pérdida de control o dolor emocional.

Esto puede provocar comportamientos aparentemente contradictorios.

Una persona podría:

  • buscar reafirmación y después alejarse
  • sentirse angustiada por la distancia e incómoda con la intimidad
  • implicarse emocionalmente con rapidez y luego sentirse atrapada
  • querer confiar en su pareja pero mantenerse alerta ante posibles peligros
  • alternar entre la persecución ansiosa y la retirada evitativa

En este modelo del apego adulto, el apego temeroso-evitativo puede parecer una combinación de tendencias ansiosas y evitativas.

Sin embargo, esto no explica completamente lo que los psicólogos querían decir originalmente con apego desorganizado.


¿Qué es el apego desorganizado?

El término apego desorganizado surgió originalmente de investigaciones realizadas con niños pequeños y sus cuidadores.

Los investigadores observaron que algunos niños mostraban una estrategia relativamente constante cuando sentían angustia. Algunos buscaban consuelo en su cuidador, mientras que otros reducían o evitaban sus intentos visibles de obtenerlo.

Un niño clasificado como desorganizado mostraba momentos en los que no parecía disponer de una estrategia clara o coherente.

Por ejemplo, podía:

  • acercarse al cuidador y quedarse inmóvil repentinamente
  • avanzar hacia él mientras apartaba la mirada
  • mostrar movimientos contradictorios
  • parecer confuso, asustado o desorientado
  • interrumpir una conducta de apego antes de completarla

La característica importante no era simplemente que el niño pareciera ansioso y evitativo.

Su estrategia habitual para encontrar seguridad parecía quedar interrumpida o colapsar temporalmente.

Por esta razón, puede resultar engañoso describir el apego desorganizado como un cuarto estilo perfectamente delimitado. En su sentido original, se refería a una falta de organización dentro de la respuesta de apego, no a una estrategia alternativa y constante.


¿Es realmente el apego desorganizado un estilo de apego?

Depende del significado que demos a la palabra estilo.

En las explicaciones para el público general, el apego desorganizado suele presentarse como uno de los cuatro estilos. Esta simplificación es comprensible y facilita la introducción a la teoría.

Sin embargo, en la investigación la situación es menos ordenada.

Los patrones seguro, ansioso y evitativo pueden entenderse como diferentes estrategias organizadas para responder a las necesidades de apego. La desorganización se refiere a los momentos en los que una estrategia coherente está ausente, queda interrumpida o resulta desbordada.

Por ello, una persona puede mostrar desorganización junto con estrategias ansiosas, evitativas u otras.

Quizá no sea siempre adecuado comprender el apego desorganizado como un tipo independiente de personalidad. Puede ser más preciso considerarlo un patrón de conflicto, contradicción o alteración en la forma de gestionar las necesidades de apego.


¿Es el apego desorganizado una mezcla de apego ansioso y evitativo?

En las relaciones adultas, a veces puede parecerlo.

Una persona puede alternar entre:

  • buscar cercanía cuando teme el abandono
  • retirarse cuando la cercanía parece peligrosa
  • idealizar una relación
  • desconfiar de esa misma relación
  • pedir reafirmación
  • rechazar la reafirmación cuando la recibe

Esto se parece a una combinación de conducta ansiosa y evitativa.

El apego temeroso-evitativo también se define en algunos modelos adultos mediante niveles altos de ansiedad y evitación.

Sin embargo, describir la desorganización únicamente como ansiedad más evitación sería demasiado simple.

La investigación sobre el apego desorganizado adulto indica que la desorganización puede coexistir con estrategias ansiosas y evitativas organizadas, sin quedar completamente explicada por su combinación.

Las respuestas contradictorias, el miedo sin una estrategia eficaz, la disociación o el colapso repentino de los recursos relacionales pueden no quedar reflejados por las puntuaciones de ansiedad y evitación por sí solas.


¿Por qué se utilizan los términos como sinónimos?

Las explicaciones populares han reunido diferentes tradiciones de la investigación sobre el apego.

La investigación del apego infantil suele utilizar:

  • seguro
  • evitativo
  • resistente o ambivalente
  • desorganizado

La investigación sobre las relaciones románticas adultas suele utilizar:

  • seguro
  • preocupado o ansioso
  • evitativo-despectivo
  • temeroso-evitativo

Como los adultos temerosos-evitativos pueden desear y temer la intimidad simultáneamente, el patrón parece similar a la conducta contradictoria asociada con la desorganización.

Cuando la teoría del apego llegó a los libros de autoayuda, las páginas web y las redes sociales, ambos conceptos se combinaron con frecuencia en una sola categoría.

Esto no es completamente incorrecto, pero oculta que las etiquetas proceden de modelos diferentes y pueden medirse de distintas maneras.


¿Qué término deberías utilizar?

Al hablar de relaciones románticas adultas, apego temeroso-evitativo puede ser el término más claro cuando te refieres específicamente a una combinación de:

  • miedo intenso al rechazo
  • gran incomodidad ante la cercanía
  • expectativas negativas sobre uno mismo y sobre los demás

Apego desorganizado puede ser más apropiado al hablar de:

  • la conducta de apego temprana
  • intentos contradictorios o interrumpidos de encontrar seguridad
  • la ausencia de una estrategia de apego estable
  • miedo relacionado con el apego que no ha sido resuelto
  • patrones que no pueden explicarse adecuadamente solo mediante la ansiedad y la evitación

En un contenido educativo general, es razonable escribir apego temeroso-evitativo, a veces llamado apego desorganizado, siempre que después se explique la diferencia.


¿El apego desorganizado siempre es consecuencia de un trauma?

No existe una sola causa que explique el patrón de apego de todas las personas.

El apego desorganizado se ha relacionado con cuidados atemorizantes, asustados, muy inconsistentes o emocionalmente desregulados. El trauma, el maltrato y la negligencia pueden aumentar la probabilidad de desorganización, pero no deben asumirse en todos los casos.

El estrés del cuidador, las pérdidas no resueltas, las dificultades de salud mental y otras alteraciones también pueden influir en las interacciones de apego.

El resultado de un test en internet no puede decirte exactamente qué ocurrió durante tu infancia.

No debería utilizarse para deducir un trauma que no recuerdas ni para diagnosticar a tus padres.


¿Cómo pueden manifestarse estos patrones en adultos?

Las posibles experiencias incluyen:

  • desear intimidad pero sentirse en peligro cuando aparece
  • tener dificultades para predecir las propias reacciones ante la cercanía
  • sentir una gran ansiedad durante la incertidumbre en una relación
  • retirarse, quedarse paralizado o desconectarse emocionalmente durante un conflicto
  • tener dificultades para confiar en las palabras tranquilizadoras
  • esperar que las relaciones se vuelvan dolorosas o inestables
  • alternar entre dependencia y autosuficiencia extrema
  • sentir malestar tanto ante la separación como ante la cercanía

Estas experiencias también pueden tener muchas otras explicaciones.

El lenguaje del apego puede ayudar a identificar patrones, pero no proporciona un diagnóstico clínico.


¿Pueden cambiar estos patrones?

Sí.

Los patrones de apego están influidos por la experiencia y no son identidades permanentes.

Es posible desarrollar una mayor seguridad mediante:

  • relaciones constantes y emocionalmente seguras
  • amistades fiables
  • el reconocimiento de los desencadenantes personales
  • la práctica de la regulación emocional
  • una comunicación más directa de las necesidades
  • el aprendizaje gradual de la tolerancia a la cercanía
  • la terapia con un profesional debidamente cualificado

Progresar no significa necesariamente que desaparezcan todas las respuestas ansiosas, evitativas o desorganizadas.

Puede significar reconocerlas antes, recuperarse con mayor rapidez y disponer de más opciones para responder.


Qué significa el resultado de tu test de apego

Un test puede identificar combinaciones de ansiedad y evitación del apego.

Por ejemplo, una persona con puntuaciones altas en ambas dimensiones puede recibir un resultado de apego temeroso-evitativo.

Este resultado puede ser útil porque destaca un conflicto importante: la persona puede querer una conexión emocional y, al mismo tiempo, protegerse de ella.

Sin embargo, un cuestionario no puede observar la conducta de apego infantil, realizar una Entrevista de Apego Adulto ni establecer si existe una desorganización clínicamente significativa.

Por ese motivo, un resultado temeroso-evitativo debe considerarse una invitación a la reflexión y no un diagnóstico definitivo.


Ideas clave

  • Los términos apego temeroso-evitativo y apego desorganizado suelen utilizarse indistintamente.
  • Surgieron de áreas diferentes de la investigación sobre el apego.
  • El apego temeroso-evitativo suele referirse a una elevada ansiedad de apego combinada con una elevada evitación.
  • La desorganización describía originalmente el colapso o la ausencia de una estrategia de apego coherente.
  • El apego desorganizado puede incluir comportamientos ansiosos y evitativos, pero no es necesariamente una simple mezcla de ambos.
  • Ninguno de los términos constituye un diagnóstico de salud mental.
  • Los patrones de apego pueden volverse más seguros mediante la experiencia, las relaciones, el autoconocimiento y el apoyo adecuado.

Más información

La terminología del apego puede resultar confusa porque las explicaciones simplificadas en internet suelen combinar diferentes modelos psicológicos.

La pregunta más útil no es qué categoría permanente te define. En su lugar, considera qué patrones aparecen en tus relaciones, qué suele activarlos y qué te ayuda a sentirte lo bastante seguro como para responder de otra manera.

También pueden resultarte útiles estas guías:


Referencias

  • Bartholomew, K., & Horowitz, L. M. (1991). Attachment Styles Among Young Adults: A Test of a Four-Category Model.
  • Main, M., & Solomon, J. (1990). Procedures for Identifying Infants as Disorganized/Disoriented During the Ainsworth Strange Situation.
  • Mikulincer, M., & Shaver, P. R. (2016). Attachment in Adulthood: Structure, Dynamics, and Change.
  • Pollard, C., et al. (2023). A Systematic Review of Measures of Adult Disorganized Attachment.
  • Simpson, J. A., & Rholes, W. S. (2017). Adult Attachment, Stress, and Romantic Relationships.

Volver a los artículos